domingo, 20 de diciembre de 2009

Soneto XVI

Te vi un punto y flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó
como la chispa orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol
y por donde quiera que la vista clavo
torno a ver sus pupilas llamear
y no te encuentro a ti, no es tu mirada
unos ojos, los tuyos nada más
Desde mi alcoba en el ángulo los miro,
desasidos, fantásticos lucir
cuando duermo sueño que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí
Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer
yo me siento arrastrado por tus ojos
pero a dónde me arrastran no lo sé

Gustavo Adolfo Becquer

domingo, 13 de diciembre de 2009

El Primer Beso

Yo ya me despedía.... y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente
mientras tu te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.
Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera,
y aún más te sonreí... Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»

Amado Nervo

lunes, 30 de noviembre de 2009

Así es ella me dije

Así es ella, me dije; es la alegría
remota y honda que de pronto llega
a despejar el nudo que se debe
desanudar en la penumbra inquieta.

Noche y albor, me dije,
todo llegó a mi corazón por ella;
llegó el sabor oculto del deseo,
el presagio de ardor que en mí resuena.

Es mi cuerpo, me dije,
reconociendo su esplendor en ella,
el bosque entero de mi sangre, el pulso
y el latido secreto de su fuerza.

La imagen que conservo
de las verdes raíces de mi tierra;
ella es el tiempo mío, el del verano
en el regazo inmóvil de la siesta.

Así mismo, me dije,
es su fulgor herido en la belleza,
ella es el largo trecho recorrido
surtiéndose de entraña y sementera.

Ella es así, me dije,
callado abrigo que abrigó mis huellas,
el justo sueño que escogí en la lucha,
la libertad por la que canto es ella!

ELVIO ROMERO

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ahora que te quiero

Ahora que te quiero
ahora que te quiero todavía,
ahora que te espero,
ahora, amada mía,
burbuja de deseo, melodía

real como soñada
que bailas fantasía en el vacío,
amada, amada, amada,
jardín de luz sombrío,
tangible como estatua de rocío,

quisiera que el olvido,
sicario de la muerte vaporoso,
tu ser tan conocido,
me hiciese nebuloso
vacío, borrado, neblinoso.

Quisiera así olvidarte,
quisiera así poder desconocerte,
quisiera así velarte,
poder desvanecerte,
para poder volver a conocerte.

MARC SIL

domingo, 22 de noviembre de 2009

Romance

Para cada rasgón que cae
Estaré allí para ti
Para cada pulgada de dolor que te sientas la sentiré a
Estaré allí para ti contra viento y marea
Seré tu roca cuando me necesitas ser
Estaré siempre allí para ti
Para cada dolor del corazón te sientes
Lo siento a
Para cada onza de miseria te sientes
La siento a
Qué haces siempre que las marcas que lastimaste
La sentiré
El amor no es algo de el cual tú o yo puede funcionar
Es una sensación como ningún otra
Cuando gritas
Gritaré con ti
Contra viento y marea estaré siempre allí para ti
Cuando te sientes como ti no tener nada a la izquierda vivir para
Recordarme
Estaré siempre allí para ti
Para cada vez que sonríes
Sonreiré con ti
Para cada rasgón que gritas fuera de alegría
Gritaré con ti
Estaré siempre allí para ti

Elizabeth C. Terpening

domingo, 25 de octubre de 2009

Amor, cuántos caminos

¡Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,
Qué soledad errante hasta tu compañía!
Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
En Taltal no amanece aún la primavera.

Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
Juntos desde la ropa a las raíces,
Juntos de otoño, de agua, de caderas,
Hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
La desembocadura del agua de Boroa,
Pensar que separados por trenes y naciones

Tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
Con todos confundidos, con hombres y mujeres,
Con la tierra que implanta y educa los claveles.

Pablo Neruda

martes, 20 de octubre de 2009

Pienso, mi amor

Pienso, mi amor, en ti todas las horas
Del insomnio tenaz en que me abraso;
Quiero tus ojos, busco tu regazo
Y escucho tus palabras seductoras.

Digo tu nombre en sílabas sonoras,
Oigo el marcial acento de tu paso,
Te abro mi pecho -y el falaz abrazo
Humedece en mis ojos las auroras.

Está mi lecho lánguido y sombrío
Porque me faltas tú, sol de mi antojo,
Ángel por cuyo beso desvarío.

Miro la vida con mortal enojo,
Y todo esto me pasa, dueño mío,
Porque hace una semana que no cojo.

Salvador Novo

jueves, 15 de octubre de 2009

El Pecado de amarte se apodera

El pecado de amarte se apodera
De mis ojos, de mi alma y de mí todo;
Y para este pecado no hay remedio
Pues en mi corazón echó raíces.
Pienso que es el más bello mi semblante,
Mi forma, entre las puras, la ideal;
Y mi valor tan alto conceptúo
Que para mí domina a todo mérito.


Pero cuando el espejo me presenta,
Tal cual soy, agrietado por los años,
En sentido contrario mi amor leo
Que amarse siendo así sería inicuo.


Es a ti, otro yo mismo, a quien elogio,
Pintando mi vejez con tu hermosura.

William Shakespeare

lunes, 12 de octubre de 2009

Por eso

Porque eres buena, inocente
Como un sueño de doncella,
Porque eres cándida y bella
Como un nectario naciente.

Porque en tus ojos asoma
Con un dulcísimo encanto,
Todo lo hermoso y lo santo
Del alma de una paloma.

Porque eres toda una esencia
De castidad y consuelo,
Porque tu alma es todo un cielo
De ternura y de inocencia.

Porque al sol de tus virtudes
Se mira en ti realizado
El ideal vago y soñado
De todas las juventudes;

Por eso, niña hechicera,
Te adoro en mi loco exceso;
Por eso te amo, y por eso
Te he dado mi vida entera.

Por eso a tu luz se inspira
La fe de mi amor sublime;
¡Por eso solloza y gime
Como un corazón mi lira!

Por eso cuando te evoca
Mi afán en tus embelesos,
Siento que un mundo de besos
Palpita sobre mi boca.

Y por eso entre la calma
De mi existencia sombría,
Mi amor no anhela más día
Que el que una mi alma con tu alma.

Manuel Acuña

domingo, 4 de octubre de 2009

Amor Callado

Amor callado, que jamás se queja; amor que, en la discreta madrugada, sólo acierta a poner, junto a tu reja, la ilusión de una estrofa perfumada.

Amor de un alma taciturna y vieja; amor que es como música olvidada, que tiene azul resignación de oveja, que lo dá todo y no pide nada.

Amor es eso, amar como te amo, sin medir tu desdén, sin que un reclamo haga que el alma de esperanza estalle.

Amor sin arrebatos y sin ruido, que espera que tu hogar esté dormido para pasar entonces por tu calle.


Miguel A. Peguero

domingo, 27 de septiembre de 2009

SONETO V

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.

Garcilaso de la Vega

sábado, 12 de septiembre de 2009

Poemas

Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.

¿Cómo vive esa rosa que ha prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en la tierra
sobre el volcán la flor.

Mi vida es un erial;
flor que toco se deshoja;
que en mi camino fatal,
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja.

De lo poco en la vida que me resta
diera con gusto los mejores años
por saber lo que a otros
de mí has hablado.
Y esta vida mortal y de la eterna,
lo que me toque, i me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado.

Gustavo Adolfo Bécquer

domingo, 6 de septiembre de 2009

Táctica y Estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como eres
quererte como eres

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en tí

mi táctica es
ser franco
y saber que eres franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Mario Benedetti

jueves, 20 de agosto de 2009