No debiste abrir mi ventana,
para dejar que entrara la luz,
mi vida en tinieblas es preciada,
mis días más grises
los dejaste sólo tú.
Si ya estaba yo resignada
a vivir sin los colores rosas,
los días para mi son sólo
grises, con soledad,
con cicatrices…
tristes pero aun
así…felices.
Amigo veía sólo en ti,
por la compañía que me
dejabas,
por preocuparte por mí
y por estar en mi ventana.
Te dejé mis recuerdos
con gratitud,
pero los arrojaste
por el viento,
hoy te dejo mi adiós,
ese que venía rumiando
hace tiempo.
Pasaré poco por aquí,
hasta desaparecer del todo,
mi camino de soledad preferí,
que tener un amigo
al que ya nada le importo.
martes, 24 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario